Y TÚ, ¿QUÉ HACES?
Esta actividad la hicimos un día en clase con el objetivo de comenzar a practicar la improvisación.
Nos pusimos en círculo. Una persona salía al medio y hacía una acción. Pasado un rato, salía otra persona aleatoriamente y le preguntaba a la que estaba en el centro ejecutando la acción: "¿Y tú, qué haces?" En ese momento la persona del centro tenía que decir otra acción diferente a la que estaba haciendo para que empezara a efectuarla la persona que había salido. Esta serie de acciones se repitieron hasta que pasamos todos por el medio y hubiéramos preguntado "¿Y tú, qué haces?" a otra persona.
Por ejemplo, una persona salió e hizo la acción de plantar una flor en el suelo y después salió otra alumna a preguntarle qué hacia. En ese momento, la que estaba en escena le dijo que se estaba duchando y la persona que le había preguntado empezó a hacer la acción de ducharse hasta que salió otra a preguntarle lo mismo, y así sucesivamente.
Este ejercicio sirve para improvisar y para aprender a aceptar cualquier tipo de situación que se presente en escena y salir del paso sin ningún problema. A parte, es muy divertido y dinámico.
Comentarios
Publicar un comentario